miércoles, 21 de agosto de 2013

La fidelidad de un gato.



Este concepto se suele asociar a los perros, pero yo discrepo. Cuando un gato es fiel, lo es de verdad. No intervienen correas ni pedestales. Un gato está contigo por una sola razón: que le apetece.

Yo no quiero a mi lado un perro, que no tiene ojos más que para su amo. Prefiero la compañía de un gato.

Que decida él estar cerca, que le interese, que le compense cada rato que esté.

Que se vaya cuando le deje de compensar. Libremente, siempre que quiera.

Pero cuando quiera volver, que vuelva. Que no se pierda, que no sea perro.