martes, 5 de mayo de 2015

Dentro de lo imposible



La oxitocina es una hormona asociada a la confianza, al cariño, al contacto físico, al sexo.. ¡La hormona de los mimos la llaman!

Es segregada por tu cuerpo cuando alguien querido te acaricia o te abraza. También es la culpable de que las madres quieran tantísimo a una cosa arrugada que les hizo mucho daño al salir y que luego se caga encima y llora toda la noche. La oxitocina nos hace sentir un bienestar y una calma que todos conocemos aunque no seamos padres.

Lo que más me gusta de esta hormona, es que cuando te acaricias o te abrazas a ti mismo también la segregas. Es la hormona de la autosuficiencia emocional.