miércoles, 23 de octubre de 2013

La parte visible.



A veces hablan más de mí las cosas que no hago, las palabras que no digo, los besos que no doy.. Y sobre todo las fotos que no saco.

Todo esto, claro, no forma parte de mi carta de presentación. Porque no se ve, porque está enterrado, hundido, a muchos metros bajo la superficie. Esto lo hace más difícil de percibir, primero para los demás y al final casi siempre para mí misma.

Nunca es tan obvio como pueda parecer el verdadero motivo que hay tras un acto descarado.

Para algunos puede resultar difícil de imaginar que, debajo de esa parte visible, haya todo un iceberg descomunal, asimétrico, rocambolesco, que sostiene mi peso y me mantiene viva a través de algún tipo de equilibrio desordenado.