lunes, 9 de septiembre de 2013

Burón y cuenta nueva!



El principio de los tiempos no es necesariamente aquel viernes del 86 en el que un médico primerizo me anudó mi primera cicatriz en la barriga. No sabría ponerle fecha exacta al momento en el que empezó esta historia, pero sí sé que muchas cosas que antes me hacían llorar ahora me hacen reír.

Es imposible pasar por la vida sin romperse un poco, pero a veces también es muy difícil romper algo por el mismo sitio después de haberlo pegado. El pegamento puede llegar a ser más resistente que el material original!

Inevitablemente, para (sobre)vivir, tienes que ir acumulando muchas cicatrices, internas y externas. Y un día notas que el envase en el que estás contenido ha sido reconstruido tantas veces que todo él es una gran cicatriz, casi no se sabe de qué estaba hecho antes de que empezase todo esto.

Así que hoy, que no me salió la foto que yo quería, que me veo más cerca de octubre que de julio, de los 30 que de los 20, de los 40 que de los 10.. me fumo un cigarro en la terraza y acaricio mis cicatrices.

¡Que estreno vida! ¡Viva!