martes, 27 de agosto de 2013

Wie die Vögel.



Qué raro me resulta ver tu cara en las fotos que te solía hacer. Se me hace muy familiar y muy ajena al mismo tiempo. Casi imposible, como imaginar el invierno cuando es verano, o al revés.

Tienes la cara que vio más caras del poliedro que soy.. y nunca saliste corriendo!

Ahora, que todo tiene su importancia, ni más ni menos, a veces recuerdo algunas de tus frases y me sigo riendo. Dicen que la risa es la distancia más corta entre dos personas, así que de alguna manera sigues cerca, aunque ya no sepa ni dónde estás ni qué haces.

Es curioso porque cuando dormías a mi lado había días que te sentía lejísimos.

Ya sé, son demasiadas cosas para teclearlas aquí. Pero oye, que me alegro de haberme cruzado contigo, de haber crecido juntos, de habernos podado las ramas.