lunes, 20 de abril de 2015

Siento, luego existo



La mente está haciendo ruido todo el día, nos distrae y nos aleja de la realidad y de la certeza de estar vivos.

Pero los sentidos no. Párate de vez en cuando y trata de no pensar. Presta atención solo a la información que viene de tus sentidos en ese momento. No pienses si te gusta o no, solo siéntelo. Un ruido, un olor, la temperatura, el tacto de la ropa, la postura, la respiración, el corazón que late.

Las sensaciones son lo único que nos hace percibir claramente nuestra existencia.


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¡Chúpate esa, Descartes!