martes, 21 de febrero de 2012

Inculto al cuerpo.


¿Dónde se quedó el mens sana in corpore sano? Parece que la mayoría de la gente obvia alguna de las dos partes. Muchos obvian el mens sana, para directamente darle importancia al corpore, esté sano o no.

Así, en la perpetua (y a veces estúpida) búsqueda de la felicidad, alguno que otro se pierde por el camino y decide hacer un grandísimo esfuerzo para cambiar su cuerpo e intentar que satisfaga las absurdas expectativas del resto de personas infelices.

Algunos afortunados terminan por tener un corpore insano que alberga una mens vacía, y así se convierten en ídolos a los que admirar para el resto de humanos de cabeza hueca.

Otros somos más respetables y dejamos de lado nuestro cuerpo para dedicarnos exclusivamente al cuidado del intelecto. Así que.. bueno, os dejo, me voy a comer una torre de frixuelos con helado y sirope de colesterol tumbada en el sofá mientras cultivo mi mente leyendo cualquier chorrada que me haga sentir muy inteligente. Au revoir, mes amis!