domingo, 22 de enero de 2012

Lo que pasó en realidad..

Aprovechando que esto no lo lee nadie, voy a desperdiciar estos últimos momentos de domingo tecleando casi aleatoriamente en mi teclado efecto crocanti.

Esta tarde fui con pan al parque. Al mismo parque donde no te puedes sentar a comer un bocadillo porque las palomas enloquecen y te atacan sin piedad. Además son de ciudad, así que da igual que les dés una patada, son palomas blindadas y entrenadas para matar. Esta clase de paloma jamás se retira a media batalla, y menos cuando hay una miga de pan de por medio.

Aun así, fui con una bolsa de pan al parque. Lo hice porque quería palomas. No es que las quisiera, es que las necesitaba. Además las necesitaba para criticarlas, para expresar gráficamente lo asquerosas que me parecen.

Pero las palomas parecían conocer mis aviesas intenciones. Despreciaron completamente mi pan, mi trípode y mi ropa ridícula.. ¡sobre todo mi pan!

Hice ruidos de paloma, incluso moví la cabeza estúpidamente con las manos bajo los sobacos. Pero nada, no veía ni una sola paloma. ¡Ni una triste, sucia y repugnante paloma en todo el jodido parque! Increíble. Por un momento soñé que por fin ya las habían exterminado, lo cual sería una mala pasada para mi proyecto fotográfico pero una buena noticia para el resto del mundo.. Asumí los hechos, recogí mis cosas y me fui a casa.

De todas formas, decidí seguir adelante con la idea, así que me pasé un par de horas cortando y pegando asquerosas palomas inmundas en un archivo de Photoshop. Los primeros minutos pensaba.. al final he salido ganando, he evitado la posibilidad de que una de esas mugrientas ratas con alas me rozase al revolotear repulsivamente alrededor de mí y de mi bolsa de pan.. Pero no, después de hora y media viendo palomas en pantalla completa, tengo ganas de vomitar y me temo que tendré pesadillas esta noche.

Las cabronas lo consiguieron.

Odio a las palomas.