jueves, 28 de junio de 2012

Pinín: un escultor de Aller, de hoy y de siempre.



     Aquí os dejo esta entrevista, que he hecho para la revista Croa...



     Conocí a Enrique Pinín (Moreda, 56 años, escultor) a través de una amiga pintora. Pinín es algo así como un mecenas. Si Pinín piensa que tienes algo que aportar a este mundo, tardará de 2 a 4 segundos en ofrecerte ayuda o impulso para sacar partido a tu potencial. Los recursos que suelen aportar los mecenas son los económicos, pero Pinín aporta otros mucho más valiosos y raros: contactos, conocimientos, seguridad en ti mismo...
     Al conocerlo, en seguida me di cuenta de que era uno de esos lobos solitarios, amantes del arte y de la vida sobre todas las cosas. Como más adelante me confesó, no siente apego por nada. Eso no quiere decir que no sienta amor hacia los lugares y la gente, más bien es que no posee nada ni a nadie, y de esta manera es libre para dejarse llevar por el arte y los instintos.
     Me alegro de haberle hecho esta entrevista, porque a través de ella he descubierto a una persona muy reflexiva, introspectiva y, fuera de todo pronóstico, extremadamente racional. Estoy casi segura de que analiza y comprende prácticamente todo lo que se le cruza en su camino. En su sinuoso camino.



     ¿Te importa que te llame artista?
     No me importa, pero tampoco me gusta esa etiqueta, prefiero evitarla.

     ¿Cuál fue la primera persona que retrataste?
     Creo que fue en mi pueblo, en Moreda (Asturias), el cura de allí. Era un hombre muy revolucionario que se dedicaba a proteger a los mineros y ese tipo de cosas. Por aquel entonces tenía casi 18 años, pero llevaba dibujando desde los 11 o 12 años, aunque nunca había hecho un retrato. Empecé a dibujar porque era lo que de verdad quería, y de alguna manera fui utilizando los medios que tenía en mi entorno para aprender.
     Cuando te atreves a andar el camino que dentro de ti crees que debes andar, la vida te va poniendo en posiciones o situaciones que a veces resultan más interesantes que la propia meta que en un principio tenías, y de esta manera encuentras nuevas alternativas. Por ejemplo, antes de ir a México yo era dibujante y escultor, pero allí descubrí la pintura, el grabado y muchas otras posibilidades de expresión. Nunca me cierro a nada, incluso he llegado a hacer proyectos de arquitectura.

Dibujos a lápiz

     ¿Cuándo fue la última vez que te afeitaste?
     Jajaja... Afeitarme totalmente creo que fue en la mili, en el 81 o el 82. Me recorto la barba de vez en cuando, pero no me he afeitado desde entonces.

     ¿En cuántos sitios has vivido?
     Pasé por muchos sitios, y algunos me marcaron más que otros. Por ejemplo en Madrid descubrí el ambiente de primera libertad. Yo estaba recién salido de una educación de los dominicos en un ambiente rural y allí me enfrenté por primera vez a la ciudad.
     Una ciudad tan abierta (por lo menos en aquella época) me permitió conocer muchos tipos de gente, muchas historias diferentes. Aprendí a ser solidario. Conocí a unos amigos que habían estudiado conmigo en los dominicos y se dedicaban a la Teología de la Liberación. Eran frailes entre comillas, catalogados como comunistas o anarquistas, que se dedicaban a trabajar en los barrios más problemáticos de Madrid. Yo me acerqué a ellos y empecé a conocer el compromiso social. También conocí a otro grupo que se dedicaba a cuidar enfermos de lepra y estuve tres años trabajando con ellos.
     Después fui a Valencia a estudiar Bellas Artes. Allí conocí el exceso, con todo tipo de drogas, todo tipo de experiencias, percepciones... Fue enriquecedor porque creo que en un momento determinado conseguí compaginarlo con lo que realmente había ido a hacer en la universidad.
     Luego vino la etapa de México, donde aprendí sobre la vida y sobre la muerte. Trastocó mi conciencia y me hizo cambiar todos los conceptos que hasta aquel momento había tenido, originarios de la cultura europea, muy cerrada y machista que había conocido. Allí se me ofreció dar unas clases y lo acepté porque era una experiencia nueva que me iba a permitir unos ingresos que de otra manera no sabía cómo podía conseguir. La alternativa era hacer exposiciones, pero para ello necesitaba tiempo y recursos que no tenía.
     Así me introduje en la enseñanza, pero pronto vino el gusto por ello, ya que crea un contexto único para relacionarse con las personas. Por aquel entonces yo era muy inmaduro, estaba recién salido de la facultad y gracias a esto me empecé a dar cuenta de que lo que menos valor tenía era el coñazo que había aprendido en la universidad. Mi verdadero aprendizaje empezó a través de la enseñanza.

Pinturas a óleo

     ¿Un libro y una peli?
     Hay dos libros que siempre llevo conmigo. Uno es El Principito. El otro A contracorriente, de un tal Huysmans. De películas, me quedo con Blade Runner, 2001, o las antiguas de Woody Allen.

     ¿Qué importancia le das a relacionarte con otras personas para el impulso creativo?
     Le doy una importancia relativa, y todo depende de las circunstancias o de ciertos momentos. La mayoría del tiempo prefiero trabajar solo, aislado, independiente de todo y de todos, pero hay circunstancias, hay momentos en los que sí es bueno y muy positivo el intercambio. No sólo plantear un trabajo con otra persona, sino el mantener una convivencia.
     Resulta enriquecedor porque mientras creas, al mismo tiempo vas aprendiendo sobre lo que significa interrelacionarse, y esa dinámica te alimenta constantemente con nuevas pistas, perspectivas e ideas sobre el proyecto creativo que está de por medio. Si sólo involucras tus destrezas, el proyecto puede resultar muy interesante pero está delegado a la mera técnica.
     Sin embargo, si te reúnes con otras personas en un espacio, no necesariamente teniendo una relación personal, pero sí de convivencia, las ideas fluyen y te dejas llevar por las emociones. Es entonces cuando se aporta información y se intercambia el conocimiento, haciendo que el resultado gane significado y profundidad.
     De todas formas, sigo interesándome más por la parte individual, personal e íntima de un trabajo.

Esculturas

     ¿Qué técnicas dominas?
     Normalmente me interesan todas, me gusta experimentar con nuevas técnicas y en el momento en que las domino pasar a otras. Creo conocer bastantes técnicas pictóricas, no muchas pero sí bastantes. He pasado por diferentes etapas en la escultura, como el modelado, la talla en piedra, el vaciado en bronce y otros metales... También experimenté con el grabado. Ahora me interesa la fotografía, aunque soy bastante pobre técnicamente.
     Me gusta absorber, utilizar técnicas mixtas, trabajar con reciclaje. Algunas veces he tenido la necesidad de utilizar la soldadura y lo he hecho. Quiero decir que estoy abierto a todo tipo de técnica, aunque es cierto que me siento más cómodo en el dibujo, en algo tan elemental como es un lapicero y un papel.

     ¿Cómo es tu proceso creativo?
     A veces viene de golpe, básicamente por instinto. Soy muy vago, eso lo reconozco, así que si en un momento determinado no necesito hacer nada, no lo hago y no tengo ningún problema con ello, ni me frustro, ya que mis necesidades en esos momentos las desvío hacia otras actividades como la lectura o cualquier cosa que no esté necesariamente vinculada con mi profesión.
     Pero cuando a través de una lectura o una buena conversación surgen inquietudes en mi cabeza, poco a poco van madurando, y ahí es cuando llega ese momento, que no sé si llamar inspiración, que es sencillamente una mayor percepción o una apertura momentánea de conciencia, que llega de repente y hace fluir las ideas.
     Entonces todo surge y se puede decir que empieza el proceso, me siento lleno y empiezo a vaciarme. Siento esa necesidad, de forma que no trato de dibujar o pintar por lo que veo, sino por lo que siento.
     Después viene una etapa de selección, más racional. Este proceso está condicionado por la educación, por el entorno, por el contexto, por las propias ideas y convicciones. Es parte de esta tarea el determinar qué imagen quieres conseguir y cómo llevarla a cabo, porque a veces el sentimiento que te impulsó coincide con una imagen externa, pero otras veces no, otras veces te tienes que convencer a ti mismo para intentar desarrollar la idea y plasmar lo que te está preocupando.
     Hay un aspecto importante en estos procesos de vacío y es el hecho de estar, el pasar tiempo suficiente en un lugar adecuado. Yo tengo un estudio donde trabajo. Intento pasar el máximo tiempo posible en ese lugar para recibir mi propia información y poder descargarla cuando llegue el momento. Soy muy indisciplinado y funciono por impulsos, así que si me surge una idea me voy de donde esté, me encierro en el taller y garabateo mi concepto para luego desarrollarlo cuando llegue el momento oportuno.

Esculturas

     ¿Cuántos sombreros tienes?
     Tengo doce.

     ¿Proyectos actuales o futuros?
     Mi proyecto actual es hacer una limpieza personal, artística y a todos los niveles. De ahí que esté preparando mi retirada a una casa fuera del entorno urbano para poder dedicarme a la autosuficiencia. Necesito quitar ruido de mi entorno, tengo demasiado y me está martirizando.
     En cuanto a lo profesional, nunca planteo el futuro como una meta específica, ya que cuando lo he hecho no ha funcionado, así que me dejo llevar. Puedo tener una idea de hacia dónde quiero enfocar mi trabajo, pero no veo con claridad lo que quiero hacer en el futuro. Me voy guiando dentro de la maraña en la que existo, e intento sobrevivir interpretando lo que voy encontrando.
     Es cierto que en algunos aspectos veo las cosas muy claras, pero en otros las veo muy oscuras, y creo que es ese equilibrio el que me permite ver toda la gama de grises, que son los que al final resultan más interesantes.


Conoce a Pinín en su web o en su blog.

11 comentarios:

  1. Muy buena entrevista...Siempre tendras mi gratitud..

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  2. Muy buena entrevista...Siempre tendras mi gratitud..

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  3. Donde puede verse la obra de Pinín? Un crack como humanista y persona

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    1. Al final del artículo enlazo su blog y su web :)

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  4. Magnífica interviú a un magnífico artista y ser humano. Saludos de Adolfo Ruiseñor

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  5. Qué grandes sois los dos!
    Un beso
    Puri

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  6. Mi admiración y mi cariño Pinín. Eres grande, te queremos.

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  7. Hoy te descubrí por casualidad en Lne de Gijón. Me gusta lo que dices y como lo dices, así como tus diferentes trabajos. Salud y adelante.

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  8. don ENRIQUE, COMUNÍQUESE A MI CORREO (carlos_ruiseorlivano -arroba-yahho.com). pá mi es con mayúsculas MUY URGENTE, pops quiero enviarle mi columna -LÁPIZ DE HIELO- y así, pos usted la reenvíe a donde lo desee. ¡COMUNÍQUESE PRONTO¡

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